La piel es el órgano más extenso y más expuesto de nuestro cuerpo y, por tanto, merece una cuidada protección durante todo el año.
La primavera trae consigo días más largos y agradables, que invitan a pasarlos al aire libre.

En primavera, con la llegada de los primeros calores, vamos dejando expuestas al medio ambiente y al sol más zonas de nuestra piel, con lo que es normal que le prestemos una mayor atención, debiendo ser precavidos en estas exposiciones, pues las radiaciones solares, sin una protección adecuada, pueden producir quemaduras y, a largo plazo, envejecimiento de la piel, predisponiendo además la aparición de melanomas.

Así mismo, durante la primavera se produce la floración de las plantas y el polen de estas desencadena en ciertos individuos reacciones alérgicas, que se suelen agravar con la exposición solar.

Para mantener durante la primavera nuestra piel en condiciones saludables habremos de seguir una serie de consejos:

– Higiene: Es muy importante que la limpieza cuidadosa de la piel se realice a diario, antes de acostarnos. En primer lugar, hay que retirar los restos de maquillaje y realizar después una limpieza exhaustiva, para lo que se pueden utilizar de “aguas micelares” que aparte de aportar una limpieza cuidadosa, aumentan la hidratación cutánea.

– Hidratación: Para una correcta hidratación de la piel utilizaremos siempre una crema hidratante adecuada a nuestro tipo de piel y con factor de protección solar. Y también por supuesto se precisa un aporte de agua, para lo que es esencial tener una adecuada ingesta de la misma, aproximadamente 1,5 – 2,5 litros al día.

– Nutrición: Los nutrientes esenciales para la piel se obtienen en su mayoría a través de una dieta adecuada. La alimentación es fundamental. Las zanahorias, los tomates, el melón y el albaricoque, son alimentos ricos en caroteno, que estimulan la producción de melanina. El pescado, los aceites vegetales, las legumbres y los cereales, son fuentes de vitamina A, B y E, ideales para evitar la deshidratación y preparar la piel para el sol. Aunque con el uso de cremas y emulsiones nutritivas, podemos ayudar a mantener nuestra piel en las condiciones adecuadas.

– Protección: Las radiaciones ultravioletas comienzan a aumentar sus efectos nocivos en primavera, por lo que conviene emplear, siempre que se esté al aire libre, cosméticos hidratantes que contengan un factor de protección adecuado, normalmente con un índice de protección solar mediano, entre 10 y 20, todo dependerá del tipo pie que tengamos.

COFA (COLEGIO OFICIAL DE FARMACÉUTICOS DE LA PROVINCIA DE ALICANTE)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies