Abuelos y nietos

Los abuelos de hoy son una pieza clave en el engranaje de la conciliación familiar, hasta el punto de que muchos se han convertido en auténticos ‘canguros’ de sus nietos, permitiendo la inserción laboral de sus hijos.

Pero además, no hay que olvidar el papel que los abuelos juegan en el desarrollo del niño hacia un ser adulto. Se trata de una relación cada vez más cercana, duradera y generosa en la que el niño disfruta y aprende de las experiencias de su abuelo, mientras que este se siente útil, activo y responsable de su pequeño descendiente.

Beneficios para los nietos

En todo caso, tener algún abuelo cerca de su nieto es alentador en todos los sentidos. Aunque no todo es perfecto, los abuelos pueden representar muchos papeles:

– Contribuir con su experiencia en momentos de crisis familiar, tanto en el sentido psicológico, como en el económico, si se puede y es necesario.
– Cuidar de los niños cuando los padres no pueden hacerlo. Eso es beneficioso para los niños y para los abuelos porque se sentirán más útiles, más considerados y más valorados.
– Contribuir en el equilibrio de tiempo en el hogar de sus hijos, recogiendo a los niños en el colegio, o quedándose con ellos alguna noche para que los padres puedan salir libremente.
– Transmitir valores familiares y mantener el vínculo entre las generaciones. Las historias de familia les encantan a los niños, y contribuyen en su desarrollo psicológico.
– Ayudar en la educación, interfiriendo en la comunicación entre padres e hijos. Intentando apaciguar a los dos lados.
– Apoyar al padre o a la madre divorciada. Pueden suplir en consejos y en cuidados la falta del otro.
– Aprender con sus nietos, acercándose más a las nuevas generaciones. Aprender a usar el ordenador, por ejemplo.

Beneficios para los abuelos

Por otro lado, los nietos aportan muchos beneficios a los abuelos:

– En una sociedad como la de hoy, en la que cada vez más veces padre y madre trabajan fuera del hogar, la ciencia ha observado que los abuelos que tienen una estrecha relación con sus nietos suelen padecer menos depresiones. Lo han observado investigadores en un estudio del Instituto sobre el Envejecimiento de la Universidad de Boston.
– Los mayores recuperan ese espíritu de niño que llevan dentro y que abandonaron hace años, les hace sentir vitales y aumentan sus ganas de hacer cosas.
– Reciben diversión y amor de alguien que les quiere incondicionalmente, ya que para los nietos los abuelos son sus segundos padres.
– Nada relaja más a un abuelo que un nieto. Aunque pueda parecer lo contrario, los nietos dan una paz interior a los abuelos. Una de las razones es que ese nerviosismo, que muchas veces aparece cuando no se sienten útiles y necesarios, desaparece.
– Nadie más conseguirá que un abuelo acabe jugando en el suelo. Harán lo que sea necesario para su nieto.

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